Diversos estudios científicos han demostrado que una buena alimentación previene el deterioro cognitivo. Por ello, hoy quiero ayudarte a elegir los mejores alimentos para tu memoria.
Si te sientes despistada o crees que estás perdiendo memoria apunta los 5 alimentos básicos que no deben faltar en tu lista de la compra:
- Pescados grasos. El salmón, la trucha y las sardinas son ricos en omega-3, esenciales para la salud cerebral y la función cognitiva. Están implicados en la formación de mielina que recubre los axones de las neuronas y facilita las transmisiones eléctricas por ser un gran conductor.
- Aguacates. Son una excelente fuente de grasas saludables y vitamina E, que es especialmente efectiva en la protección de las membranas celulares. Al mantener la integridad de estas membranas se protege la función cerebral.
- Verduras de hoja verde. Las espinacas, acelgas y otras verduras de hoja verde son ricas en vitaminas y minerales, incluyendo ácido fólico y hierro, que son cruciales para la función cerebral.
- Avena. Fuente de carbohidratos complejos que liberan energía de manera sostenida, lo que puede mantener la concentración durante un período más prolongado.
- Arándanos. Contienen antioxidantes llamados antocianinas, beneficiosas para la memoria y la función cerebral. Son un tipo de pigmento natural que pertenece a la familia de los flavonoides, que son compuestos polifenólicos con propiedades antioxidantes. Estos pigmentos son responsables de los colores rojos, morados y azules en muchas frutas, verduras y flores.
Hábitos saludables para cuidar de la memoria
A parte de una adecuada lista de la compra con todos estos alimentos que ayudan a preservar la función cerebral, hay una serie de hábitos que podemos poner en práctica para cuidar de la memoria y la concentración.
- Mantenerse bien hidratado. La deshidratación puede afectar negativamente la concentración y la función cognitiva.
- Hacer ejercicio de forma regular. La actividad física regular mejora el flujo sanguíneo hacia el cerebro, promoviendo el crecimiento de nuevas neuronas y mejorando la función cognitiva.
- Descanso y sueño suficientes. Asegúrate de tener suficiente sueño y de calidad. El descanso adecuado es crucial para la consolidación de la memoria.
- Gestión del estrés. La meditación, la respiración profunda, el yoga y trabajar los pensamientos para colocar cada problema en su lugar puede evitar los devastadores efectos del estrés crónico sobre la memoria y la concentración.
- Mentalidad positiva. ¡Me encanta este hábito! Cultiva una actitud positiva y enfócate en el pensamiento positivo. El optimismo puede tener un impacto muy positivo en la función cerebral.
Y si, aún con todo en marcha, detectas que tus problemas de memoria se agudizan, no dejes de pedir cita con tu médico para una revisión.