Operación Pareo

Contamos los días para el tan anhelado verano y con él comienza la operación bikini que para muchas se resume en: comer muy poco y restricción de alimentos que luego termina en atracones por la noche y efectos psicológicos, una interminable frustración y por solo unos meses. Todo este sacrificio nos hace olvidar que en cuanto volvamos a guardar toda la ropa de baño, llega el famoso efecto rebote que es la guindilla de todo este proceso extremo.

Por buena suerte, el pensamiento de dieta se ha modificado poco a poco dentro de la sociedad y ahora muchas optan porque lo que es la verdadera fórmula -no tan mágica´- pero sí 100% sostenible: la alimentación saludable. Y cuando hablamos de este tipo de nutrición no es solo lo que comemos, sino la percepción que tenemos de cada alimento: porqué estamos ingiriéndolo, qué nos hace sentir, cómo nos ayudará en el proceso de adelgazamiento a largo plazo y no solo por la temporada veraniega.

Una vez estemos comprometidas con nosotras mismas a cuidarnos física y mentalmente, y entendiendo que el proceso de pérdida de grasa lleva su tiempo, de manera intuitiva empezaremos a elegir comidas que realmente nos nutran y sacien a lo largo del día sin caer en ningún tipo de extremo.

Los cambios no son tan difíciles como tenemos pensado, es solo cuestión de sentido común: ¿qué nos llena más, 100gramos de sandía fresquita o un paquetito de 4 galletas? ¿Un bowl de avena, frutas, leche vegetal o un sándwich de queso?  Estoy casi segura cuales opciones elegiste, porque entre lo rico que esta cada una y la cantidad, terminamos escogiendo la opción más saludable, ¿y qué es lo mejor? Que estas preguntas son las que nos permitirán tener un cuerpazo de verano para el resto del año sin castigarnos.

Recuerda: mente sana; cuerpo sano

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